La bolsa española

Frente a las crisis económicas de varios países, puede proporcionar confianza en el futuro invirtiendo en empresas europeas menos rentables, pero también menos “arriesgadas”, como las españolas que ofrecen sus acciones en bolsa. El comercio de valores, al igual que otros negocios, estimula el desarrollo progresivo de la economía de un país. Lea cómo funciona el mercado de valores español en nuestro artículo.

Historia del mercado de valores en el Reino
Ya en el siglo XIII se emitían “los juros”, títulos de deuda pública. Los “juros” eran préstamos en forma de títulos emitidos por los reyes de Castilla a los particulares. En 1246, el rey Jaime I de Aragón estableció la Casa de Contratos y Compras Comerciales en Palma de Mallorca. Este tipo de casas comerciales se abrieron en Zaragoza, Valencia y Sevilla durante los siglos XIII y XIV. En 1503 se creó la Casa de Contratación de Indias, que aseguraba el comercio con las posesiones latinoamericanas en América.

La Bolsa de Madrid fue creada en 1808-1831, y sus orígenes se remontan al siglo XIV. Ahora es una de las 20 principales bolsas del mundo, y tiene un volumen de negocios de billones.

Mercado de valores español
La bolsa, o el mercado de valores, es un mercado de capitales en el que los ingresos se determinan por la diferencia entre la compra y la venta de valores. El comercio permite canalizar el capital a medio y largo plazo de los inversores a los usuarios.

El mercado de valores español responde a los intereses de varios grupos de participantes:

empresas que colocan sus acciones u obligaciones en el mercado y, como resultado de su compra por el público, obtienen la financiación necesaria;
Los inversores (los ahorristas) que se benefician de los dividendos o intereses de las inversiones en bonos;
el gobierno, que recauda fondos para financiar el gasto y encuentra formas de promover nuevas líneas de negocio y programas sociales.
Bolsas de valores españolas
Mercado de valores en España

Las bolsas proporcionan un entorno para los participantes del mercado que, a petición de sus clientes, compran y venden valores y ofrecen una amplia gama de instrumentos para invertir.

Hoy en día, existen bolsas de valores en España como:

La Bolsa de Madrid es la mayor bolsa de valores de España;
La Bolsa de Barcelona es la bolsa regional;
La Bolsa de Bilbao es una bolsa regional;
Bolsa de Valencia – Bolsa regional;
Latibex es un mercado de valores latinoamericanos con sede en Madrid.
Las bolsas son propiedad del grupo Bolsa y Mercados Españoles.

Qué se vende en la bolsa española
De acuerdo con la Ley 4/2015, del Mercado de Valores, en sus artículos 2 y 3, se admiten a negociación los activos públicos y privados, de personas físicas y jurídicas, cuya emisión, venta y comercialización tenga lugar en el territorio nacional.

Los principales tipos de valores son:
acciones de la empresa y valores negociables equivalentes a acciones;
cuotas activas de las cajas de ahorros y cuotas de participación en la confederación española de cajas de ahorros;
bonos, obligaciones y otros valores similares, bonos convertibles, bonos de renta variable;
de renta fija con deudas públicas y privadas;
certificados de participación, bonos, hipotecas, préstamos;
Letras del Tesoro, certificados de depósito.
Participantes en la Bolsa española
Los participantes de las transacciones en las bolsas de valores son:

demandantes de capital (empresas, organismos públicos o privados y otras entidades);
Proveedores de capital (depositantes, inversores);
Los intermediarios (corredores y empresas de corretaje), que realizan su trabajo a cambio de una comisión.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Servicio de Compensación y Liquidación de Valores.
Reguladores del mercado de valores español
Bolsa española

Requisitos para los participantes
Los participantes (emisores, intermediarios, inversores y otros agentes económicos) están inscritos en el Registro Nacional de Valores, para poder seguir todas las operaciones, tanto nacionales como internacionales.

Las empresas que cotizan en bolsa publican sus estados financieros, ya que a través de ellos se determina su situación financiera.

Los requisitos para las empresas que cotizan en bolsa son:

El capital mínimo de una empresa que cotiza en bolsa es de 1.200.000 euros y se distribuye entre los accionistas, ninguno de los cuales debe poseer más del 25% del capital social;
registro en la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el régimen jurídico correspondiente al emisor;
el pago de las tasas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y para la devolución y liquidación de los valores, así como otros gastos y tasas necesarios.
Cómo se negocia
En la actualidad, todas las operaciones de negociación están automatizadas y se realizan a través de una ECN (red de comunicación electrónica). El sistema funciona con un programa en el que compradores y vendedores están conectados virtualmente. “El comerciante minorista no tiene acceso al mercado en sí; necesita una plataforma (directa o indirecta) para sus transacciones bursátiles. Esta plataforma la proporcionan los corredores y cobran una comisión por la transacción realizada, por lo que se les llama “creadores de mercado”. También se les paga por utilizar esta plataforma.

La ventaja de invertir en acciones es que no tienes mucho dinero y puedes obtener crédito cuando compras acciones. A veces basta con 100 euros para iniciarse en este interesante negocio.

Legislación
Ley del Mercado de Valores aprobada por el Real Decreto Legislativo 4/2015, de 23 de octubre – Real Decreto Legislativo 4/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Mercado de Valores.
Reglamento (CE) nº1287/2006 de la Comisión, de 10 de agosto de 2006, relativo a las obligaciones de los participantes en los mercados de inversión, la información sobre las operaciones, la transparencia del mercado, la admisión a negociación de instrumentos financieros y los términos definidos a efectos de la presente Directiva – Reglamento (CE) nº1287/2006 de la Comisión de 10 de agosto de 2006.
Directiva 2004/39/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de abril de 2004, relativa a los mercados de instrumentos financieros.